Diseño de investigación

Utilidad del diseño de investigación

Una de las preguntas más frecuentes entre los tesistas es la siguiente: ¿Qué es y para qué sirve un diseño de investigación? Al desconocer en qué consiste el diseño o protocolo de investigación, es natural que no se contemple su relevancia y que incluso se considere un paso prescindible o meramente burocrático. Nada más alejado de la realidad.

El diseño de investigación es a la tesis lo que los planos del arquitecto a la construcción de una casa. Puede decirse que cumple también la función de los cimientos. Una casa, un edificio entero, puede construirse sin planos y sin cimientos, pero no tardará en derrumbarse. Lo más probable es que no soporte siquiera los temblores de menor intensidad (léase: las entrevistas con el sinodal).

Si tu objetivo es escribir una auténtica tesis universitaria, necesitas construir, primero, las bases que habrán de sostenerla y la guía que habrá de orientar su elaboración.

Podemos concluir, entonces, que el diseño de investigación es el primer paso de la escritura de una tesis y que consiste en estipular las directivas básicas con que habrá de elaborarse el escrito. A partir del diseño de investigación, obtenemos elementos como:

  • Las herramientas conceptuales que habremos de utilizar;
  • El procedimiento a seguir;
  • Los resultados a los que esperamos llegar, y
  • La estructura de nuestro texto.

Si has experimentado esa terrible confusión que consiste en saber qué quieres investigar, pero no saber cómo hacerlo ni por dónde empezar, quizá sea porque careces de un diseño de investigación adecuado.

Elementos que la constituyen

El diseño de una investigación se conforma de diferentes elementos. Lo más importante a tener en cuenta, es que estos elementos se entrelazan entre sí. Es decir, cada uno se relaciona, en términos conceptuales y argumentativos, con los otros. Sus componentes básicos son los siguientes:

  • Delimitación del tema
  • Justificación
  • Planteamiento del problema
  • Hipótesis
  • Objetivos
  • Estado del arte
  • Marco teórico
  • Metodología
  • Índice tentativo

La conformación adecuada de estos elementos asegura el rigor de la investigación.

Es importante que mantengas una comunicación estrecha con tu asesor o tutor oficial y que le compartas tu diseño de investigación con el fin de que te corrija posibles errores u omisiones y que, en general, enriquezca y mejore con su experiencia tu documento.

Un diseño de investigación tiene una extensión de entre ocho y 15 cuartillas. La cifra exacta depende de los requerimientos de tu institución, por lo que es fundamental que conozcas sus lineamientos desde un principio.

Por último, toma en cuenta que esta etapa de tu tesis requiere de un esfuerzo investigativo muy grande, así como de poner en juego tu capacidad de síntesis y tu disposición a recibir y aceptar las críticas argumentadas que sean necesarias, pues mientras más sólidas sean tus bases, más fuerte será lo que edifiques.

En Idóneam podemos ayudarte a desarrollar esta fase de tu tesis. Visita, en nuestra sección de Servicios, la parte dedicada al Diseño de investigación o establece contacto con nosotros mediante nuestro WhatsApp (55 7291 8457), a través de nuestra página en Facebook o enviando una solicitud de Cotización.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *