En qué consiste y cómo se afronta el estrés provocado por la tesis

Por Luis Veloz.

Ansiedad, miedo, preocupación, nula capacidad de concentración y nerviosismo, son algunos de los síntomas asociados al estrés, un problema emocional que afecta a un gran número de tesistas al concluir su carrera profesional. ¿A qué se debe este problema y cómo se puede afrontar?

Las dificultades que viven los tesistas

Si te encuentras leyendo estas líneas, seguramente estás frente a un problema de estrés relacionado con la tesis o has estado cercano a esa mala experiencia. Sé de antemano lo difícil que es afrontar el miedo ante la hoja en blanco y escribir los primeros párrafos de tu investigación. Por ello, lo que sigue es para ti.

El estrés, palabra usada con mayor constancia a partir del siglo XX, tiene su origen en la lengua latina, de stringere, que significa oprimir; apretar, atar y, en consecuencia, sofocar. Lo anterior sugiere que la opresión produce un sentimiento de angustia y ansiedad, y coloca a la persona en un estado de alerta, de la misma manera como si estuviera en peligro. Esto es lo que padecen muchos estudiantes universitarios a la hora de hacer su tesis de grado.

La tesis de grado, por otro lado, es un trabajo académico que se realiza al concluir la carrera profesional. Quienes han elegido la ruta de titulación por tesis o tesina, con regularidad se enfrentan a una gran cantidad de dificultades, como la poca claridad en la investigación o la imposibilidad de definir y delimitar el tema o los objetivos. Además de ello, se encuentran los problemas de redacción, un asunto fundamental si queremos que la escritura tenga coherencia lógica y rigurosidad.

Ahora bien, aunque los últimos semestres de la carrera se destinan a trabajar el tema de tesis, no siempre la universidad dota de las herramientas necesarias para llevar a cabo tan importante proyecto para un estudiante.

Y, aunque es obligatorio que un tesista tenga un acompañamiento por parte de un profesional, que conozca el tema y las técnicas y herramientas de investigación y redacción, lo cierto es que eso no siempre sucede. O si pasa, no necesariamente conlleva una buena relación entre el tesista y su asesor o tutor.

Esto, como se intuye, produce altibajos, en los egresados, que terminan siendo un obstáculo emocional que se suma al ya de por sí difícil trabajo de elaborar la tesis.

Según datos recopilados por el portal Animal Político, en 2005 un 66% de egresados de la UNAM optaron por realizar un trabajo de tesis, mientras que para el 2018, el porcentaje se invirtió, pasando al bajo porcentaje de 22%.[1]

Para el 2020, este porcentaje -tomando cifras proporcionadas por la UNAM-, aumentó a un 27%. Lo que sigue siendo bajo, si lo comparamos con el 66% del 2005.

Casos similares se dan en otras universidades, entre ellas la UAM, UAP, UACM, IPN, entre otras.

¿Cómo combatir el estrés que genera la tesis?

Una de las grandes satisfacciones para un tesista es ver concluida su investigación. La tesis sin duda es resultado del esfuerzo de un egresado, de su empeño y de la pericia que tuvo para llevar a puerto su proyecto.

Por lo tanto, aquí van unos breves consejos a fin de afrontar las emociones negativas derivadas del estrés que genera la investigación académica.

1) Si es tu primera tesis, debes comprender, a fin de minimizar el estrés emocional, que con todo y que los temas de investigación son tan diversos en el universo académico, la estructura de las tesis siempre conservan la misma forma.

Si te pones a pensar, amigo tesista, lo anterior supone que la organización de tu tesis se estructura de la siguiente manera: Introducción, Desarrollo (capítulos y subcapítulos) y Conclusiones. A esto se suma un índice y una bibliografía, así como la portada. Pero en lo esencial, las ideas vertidas están en el cuerpo del trabajo.

Esto es un punto que siempre favorece, pues de una u otra manera estamos familiarizados con esa estructura desde tiempo atrás.

2) También debes considerar lo siguiente: la tesis de grado no necesariamente significa que estás obligado a realizar un gran descubrimiento para la humanidad. Así que, para quitarnos esa carga tan pesada, hay que entender que lo que haremos con la tesis es simplemente mostrar que los años de estudio no fueron en vano, y que sabemos investigar y hacerlo decorosamente.

Si tenemos estos primeros dos puntos en cuenta, la tesis comenzará a ser más liviana y llevadera.

3) Por otro lado. Nunca dudes en pedir auxilio cuando te atores en la investigación o cuando ya te encuentres desarrollando los párrafos consecuentes. El comentarlos suele tener un efecto benéfico para el proceso. También puedes poner en práctica esta antigua técnica de relajación: camina y toma una pausa, respira profundo y deja que las ideas se aclaren.

4) Ahora, si tu asesor no te proporciona la atención necesaria, no te estanques y busca otras alternativas que complementen tu investigación, por ejemplo, con amigos interesados en un tema similar al tuyo, o bien, por supuesto, revisa alguna tesis parecida en su tema (sin compararla con tu trabajo). Y, claro, considera siempre el acompañamiento profesional que se da fuera de las aulas. En Idóneam somos especialistas en solucionar todos los problemas que conlleva la elaboración de tu tesis. 

Beneficios de escribir una tesis

No debes olvidar que el desarrollo de la tesis acarrea beneficios. ¡Claro que sí! No solo porque puedes presumir que tu nombre aparece en el sistema de búsqueda bibliográfica de la universidad, una vez que demostraste tu calidad como estudiante, sino porque también la tesis se vuelve una carta fuerte a la hora de optar por estudios de posgrado. 

La tesis, además de todo, se convierte en una satisfacción a nivel personal, porque cuando has sorteado los problemas de redacción e investigación, la tesis ya no se sufre, sino que se disfruta. Se disfruta cada paso que das, cada que avanzas y encuentras algo nuevo, algo que te haga despegar tus ideas y reforzar tu propuesta. Recuérdalo: Tú eres el especialista del tema.

La tesis, por lo tanto, no es un trabajo imposible, debemos quitarle ese velo y apreciarla, más bien, como un reto en el camino profesional. Ya lo decía Antonio Machado con estos célebres versos: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.  


[1]< https://www.animalpolitico.com/2019/06/unam-tesis-titulacion-hombres-mujeres-carreras/>. [Consulta: 4 de abril de 2021]

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